Las precipitaciones en la cordillera y precordillera elevaron los caudales y obligaron a intervenir canales y captaciones. Durante Fiestas Patrias, la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes movilizó personal y maquinaria, realizó trabajos nocturnos y ejecutó maniobras para mantener operativa la red de distribución.
La Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes (JVRE) desplegó equipos en distintos puntos de la cuenca entre el jueves y el domingo. El aumento de los caudales, asociado a las precipitaciones, exigió trabajos nocturnos, maniobras operativas y apoyo con maquinaria en canales y captaciones.
Gonzalo Rojas, ingeniero subdelegado del río, explicó que la magnitud de la crecida obligó al equipo a responder sobre la marcha y coordinar recursos durante los días festivos.
“Tuvimos que reaccionar ahí dentro de la emergencia, pues no teníamos contemplado un aumento de caudales de esa magnitud”, señaló.
Trabajo en canales y captaciones
El trabajo abarcó distintos puntos de la red de distribución. Según detalló Rojas, se realizaron intervenciones con maquinaria en Alto Campana, San Isidro, Pencas o grande y Molino de Peralillo, Barranca, Unificado 10, Compañía, captación Los Loros, San Carlos y Toma del Medio.
A estas intervenciones se sumaron las maniobras realizadas por el equipo en esos sectores y en Piedra Azul, Toma del Tambo y Los Romeros. El despliegue permitió atender las dificultades generadas por el mayor flujo y el material transportado hacia las obras de captación.
Rojas destacó el compromiso del personal, que mantuvo las labores durante Fiestas Patrias, incluidos trabajos nocturnos y operaciones con maquinaria durante la jornada del sábado.
Apoyo de usuarios y proveedores
La disponibilidad de maquinaria fue decisiva para desarrollar las intervenciones, gracias al apoyo de Héctor Astudillo, presidente de los canales Alto Peralillo, Prohens, Toma del medio, quien facilitó una máquina durante el 18 de septiembre y volvió a colaborar al día siguiente, así como la respuesta del proveedor Maquinarias Hilton Barahona.
Ese respaldo permitió complementar el trabajo del personal y ejecutar las intervenciones que requerían equipos mecánicos en plena emergencia.
“Sin maquinaria no hacíamos nada”, resumió Rojas.
La coordinación entre funcionarios, usuarios y proveedores fue parte central de la respuesta frente a un aumento de caudales que exigió actuar simultáneamente en distintos sectores.
Precipitaciones y aumento de caudales
Los antecedentes meteorológicos, los registros de la Dirección General de Aguas (DGA) y las observaciones realizadas en terreno sitúan la emergencia en medio de un episodio de precipitaciones sobre la cuenca del río Elqui.
El Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) había anunciado lluvias y nevadas entre el jueves 17 y el domingo 20 de septiembre, principalmente en sectores cordilleranos y precordilleranos. El aviso distinguió una primera etapa de inestabilidad atmosférica durante el jueves y el viernes, seguida por el ingreso de un sistema frontal desde la tarde del sábado hasta el domingo. Para este segundo período se esperaban las mayores precipitaciones en la cordillera y precordillera, incluidas localidades como Pisco Elqui. El pronóstico contemplaba hasta 40 centímetros de nieve en sectores cordilleranos y hasta seis milímetros de lluvia en la precordillera. La isoterma cero se situaría entre los 3.000 y 3.600 metros de altitud.
Desde el seguimiento en terreno, el ingeniero subdelegado del río La Laguna, Gonzalo Rojas, identificó una crecida importante en el río Toro antes de su confluencia con el río La Laguna. Según explicó, la lluvia se concentró en ese sector y produjo un aumento pronunciado del caudal.
“En el lado donde se concentró la lluvia apareció una crecida importante en el río Toro, antes de juntarse con el río La Laguna. Ahí también hubo un peak bien grande; llovió bastante por ese lado”, señaló Rojas.

Los datos del Sistema Hidrométrico de la DGA permiten dimensionar la respuesta de la cuenca entre el 17 y el 21 de septiembre. En el río Elqui en Algarrobal, el caudal medio diario pasó de 13,77 m³/s el día 17 a 37,98 m³/s el día 20, su valor medio más alto del período. Esto representa un aumento de aproximadamente 176%. El máximo diario llegó a 42,33 m³/s el 19 de septiembre.
En el río Claro en Rivadavia, el promedio diario aumentó desde 10,62 m³/s el día 17 hasta 17,84 m³/s el día 19, equivalente a un incremento cercano al 68%. Ese mismo día, la estación alcanzó un máximo de 21,28 m³/s.
El río Turbio en Varillar mostró una evolución similar. Su caudal medio pasó de 4,96 m³/s el 17 de septiembre a 9,55 m³/s el día 19, con un aumento de aproximadamente 92%. Su máximo diario fue de 12,79 m³/s.
El incremento proporcional más marcado se observó en la estación río Toro antes de junta río La Laguna. Allí, el promedio diario subió desde 0,425 m³/s el 17 de septiembre hasta 1,742 m³/s el día 18: cerca de cuatro veces el registro inicial, con un aumento aproximado de 310%. Durante esa jornada se registró un máximo de 4,674 m³/s. Los datos respaldan la crecida descrita por Rojas en el sector donde se concentraron las precipitaciones.

Un reporte actualizado a las 16:50 horas del sábado 19 consignó lecturas instantáneas de 39,62 m³/s en el río Elqui en Algarrobal, 15,72 m³/s en el río Claro en Rivadavia y 10,36 m³/s en el río Turbio en Varillar. En Algarrobal, el nivel del agua llegó a 1,39 metros y superó el umbral azul de la estación.
Los caudales continuaban elevados durante el domingo 20. En horas de la tarde se informaron 38,33 m³/s en Algarrobal y 16,49 m³/s en el río Claro en Rivadavia. También se registraron 10,40 milímetros de lluvia durante las 24 horas anteriores en Alcohuaz, con un acumulado informado de 38,60 milímetros, lo que confirma la presencia de precipitaciones recientes en la parte alta del valle.
La evolución temporal muestra que el aumento comenzó entre el 17 y el 18 de septiembre, alcanzó sus valores más altos entre el 18 y el 20 y luego inició un descenso gradual, aunque el 21 los caudales todavía permanecían por encima de los niveles observados al comienzo del período. El comportamiento coincide con las fechas y los sectores contemplados en el pronóstico meteorológico.
Las cifras instantáneas corresponden a la hora específica de cada reporte y, por ello, no necesariamente representan el máximo de la jornada. Los promedios y máximos diarios empleados en la comparación provienen de los registros sinópticos de la DGA, son datos provisionales y pueden ser revisados posteriormente por el organismo.


Escurrimiento en quebradas y atención de captaciones
Durante el episodio también se reportó la activación de quebradas. Red Comunales informó que La Greda, en Pisco Elqui, en Paihuano y las quebradas de Uchumi, Los Mates, Bocalume en Vicuña presentó escurrimiento desde la madrugada del sábado, después de los chubascos de la jornada anterior.
La coincidencia entre las precipitaciones, la activación de quebradas y el aumento de los caudales explica la presión que enfrentaron las captaciones. Los registros disponibles documentan esa evolución, aunque por sí solos no permiten calcular qué proporción del caudal provino de la lluvia o de la fusión de nieve.
Para la JVRE, la emergencia exigió movilizar personal, coordinar maquinaria y ejecutar maniobras en numerosos puntos de la cuenca. El despliegue durante los días festivos y el apoyo oportuno de usuarios y proveedores permitieron atender las captaciones y sostener la operación de la infraestructura de riego.














