La Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes informa que, al cierre de marzo de 2026, los principales embalses de la cuenca evidencian una disminución significativa en sus niveles de almacenamiento en comparación con el mismo periodo del año anterior, configurando un escenario que requiere especial atención desde la gestión del recurso hídrico.
De acuerdo con los registros de operación del sistema, el volumen total embalsado alcanza actualmente cerca de un 15,3% de la capacidad, lo que da cuenta de una tendencia descendente que se ha venido consolidando en las últimas temporadas.
Disminución interanual en los principales embalses
El análisis comparativo evidencia una reducción sostenida en los dos principales embalses de la cuenca:
- Embalse La Laguna: disminuye desde 15,29 millones de m³ en abril de 2025 a 9,70 millones de m³ en marzo de 2026.
- Embalse Puclaro: pasa de 30,85 millones de m³ a 27,07 millones de m³ en el mismo periodo.
A nivel de aportes, también se observa una baja en los caudales de entrada, particularmente en la alta cordillera. El río La Laguna registra una disminución desde 1,31 m³/s a 0,81 m³/s, lo que refleja una menor disponibilidad hídrica desde el origen del sistema.
Contexto climático: menor precipitación y régimen nival debilitado
Este comportamiento se enmarca en un contexto climático ampliamente documentado para la Región de Coquimbo. Estudios del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas han señalado que la zona se encuentra bajo los efectos de una megasequía prolongada, caracterizada por una reducción estructural de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas.
Según reportes del CEAZA, la disminución de las lluvias en la región supera el 30% en la última década, afectando directamente la acumulación de nieve en la cordillera, principal fuente de recarga para la cuenca del río Elqui. Este fenómeno incide en la reducción de los caudales durante la temporada de deshielo, impactando el llenado de los embalses.
A nivel reciente, la baja precipitación acumulada es consistente con esta tendencia: en sectores cordilleranos se registran aproximadamente 2 mm en 2026 frente a 14 mm en 2025, lo que limita significativamente los aportes al sistema.
Balance hídrico: presión sobre las reservas
Desde el punto de vista operativo, se ha observado que en distintos momentos los caudales de salida han superado los aportes naturales, lo que genera una presión constante sobre los volúmenes almacenados.
Este comportamiento es característico de escenarios de déficit hídrico prolongado, donde los embalses cumplen un rol estratégico de regulación, pero al mismo tiempo ven disminuida su capacidad de recuperación.
Una tendencia que requiere seguimiento permanente
La evolución de los embalses en la cuenca del Elqui se inserta en una dinámica de variabilidad climática que ha sido ampliamente estudiada en la zona centro-norte de Chile. Investigaciones recientes advierten que la combinación de menor precipitación, aumento de la temperatura y cambios en el régimen de nieve podría consolidar condiciones de menor disponibilidad hídrica en el largo plazo.
En este contexto, el monitoreo continuo de variables como caudales, acumulación nival y niveles de embalse resulta fundamental para la toma de decisiones informadas.
Gestión y coordinación en un escenario exigente
El escenario actual refuerza la importancia de avanzar en una gestión integrada del recurso hídrico, que considere:
- El uso eficiente del agua a nivel predial y de conducción
- La optimización de la infraestructura de distribución
- La incorporación de información técnica y científica en la planificación
- La coordinación entre organizaciones de usuarios, instituciones públicas y actores del territorio
La experiencia reciente en la cuenca ha demostrado que la anticipación y la planificación son elementos clave para enfrentar escenarios de mayor exigencia hídrica.
Información para la cuenca
Desde la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes se continuará informando periódicamente sobre la evolución de las condiciones hidrológicas, con el objetivo de aportar antecedentes técnicos que contribuyan a la gestión responsable del recurso en toda la cuenca.
En un contexto donde cada metro cúbico de agua es relevante, el acceso a información oportuna y confiable se vuelve una herramienta esencial para todos los usuarios.
