La Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes comparte los principales antecedentes presentados durante el seminario “Invierno 2026 en la Región de Coquimbo: déficit inicial de precipitaciones y perspectivas hídricas”. Aunque los modelos muestran condiciones que podrían favorecer el ingreso de sistemas frontales durante los próximos meses, la baja acumulación histórica de nieve y el reducido almacenamiento de los embalses mantienen un escenario de alta fragilidad para el valle.
Con el propósito de mantener informadas a las comunidades de aguas, agricultores y habitantes de la cuenca, la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes, JVRE, da a conocer las principales proyecciones presentadas durante el seminario online organizado por el Laboratorio PROMMRA de la Universidad de La Serena y el Consorcio Centro Tecnológico del Agua Quitai Anko.
La instancia reunió los análisis del meteorólogo de CEAZA, Tomás Caballero; del director del Laboratorio PROMMRA, Pablo Álvarez; y del profesional Carlos Villalobos, quienes abordaron el comportamiento esperado de las precipitaciones, la acumulación de nieve, los caudales, el estado de los embalses y la evolución de la superficie agrícola regional.

Un inicio de invierno marcado por el déficit
Los antecedentes presentados durante el seminario muestran que la Región de Coquimbo enfrenta un inicio de invierno especialmente seco. Dependiendo de la estación de monitoreo, el déficit de precipitaciones acumuladas fluctúa aproximadamente entre un 68% y un 99% respecto del promedio histórico.
En la provincia del Elqui, estaciones como La Serena, Rivadavia, Vicuña y La Laguna registran precipitaciones considerablemente inferiores a las esperadas para esta altura del año. La presentación expuesta por PROMMRA muestra, por ejemplo, que La Laguna acumulaba 17,3 milímetros, frente a un promedio histórico cercano a 54,5 milímetros.
Tomás Caballero explicó que una de las principales causas ha sido la persistencia del Anticiclón del Pacífico Subtropical, que actúa como una barrera para el avance de los sistemas frontales hacia el norte del país.
Sin embargo, las proyecciones estacionales indican un posible debilitamiento de este anticiclón durante los próximos meses, especialmente hacia agosto. Esta configuración podría favorecer el desplazamiento de sistemas frontales hacia latitudes más septentrionales y abrir una ventana más favorable para las precipitaciones en la Región de Coquimbo.
El especialista recalcó que un pronóstico estacional no permite anticipar días específicos de lluvia, sino que entrega tendencias probabilísticas para periodos de semanas o meses. Por ello, todavía existe un grado importante de incertidumbre respecto de la cantidad, intensidad y distribución de las precipitaciones que podrían registrarse.
Posibles eventos más concentrados e intensos
De acuerdo con lo expuesto, julio, agosto y parte de la primavera podrían presentar condiciones más favorables que las observadas durante el inicio del invierno.
No obstante, las lluvias podrían concentrarse en pocos eventos de mayor intensidad. Esto significa que, además de su potencial aporte hídrico, será necesario considerar riesgos asociados a escorrentías, crecidas de cauces, anegamientos e inundaciones puntuales, especialmente debido a la baja capacidad de absorción de los suelos secos.
Las proyecciones también anticipan temperaturas mínimas y máximas por sobre los rangos normales durante buena parte del invierno, principalmente en la provincia del Elqui.

Elqui presenta más nieve que en 2025, pero sigue bajo los valores históricos
Uno de los antecedentes destacados fue la situación de la cobertura nival. Al 29 de junio, la cuenca del río Elqui presentaba una condición relativamente mejor que la observada a igual fecha durante 2025.
Según los datos presentados por Pablo Álvarez, la provincia del Elqui registraba aproximadamente 31 mil hectáreas adicionales de cobertura de nieve respecto de la temporada anterior, junto con una línea de nieve cercana a 100 metros más baja.
“El caso del Elqui es particular y pareciera ser que en este momento es la cuenca que se encuentra un poco mejor”, señaló el especialista.
Pese a esta señal positiva, se advirtió que tanto la temporada anterior como la actual permanecen muy por debajo del promedio histórico. Por ello, la mayor presencia de nieve respecto de 2025 no debe interpretarse todavía como una recuperación de la cuenca.
Embalses mantienen niveles reducidos
El almacenamiento regional alcanza aproximadamente 145,9 millones de metros cúbicos, equivalentes a solo un 10,8% de la capacidad total de los embalses de la Región de Coquimbo.
En la provincia del Elqui, Puclaro mantiene cerca de 24,3 millones de metros cúbicos almacenados, mientras que La Laguna registra alrededor de 9 millones. En conjunto, ambos embalses reúnen poco más de 33 millones de metros cúbicos.
Estas cifras evidencian que, incluso ante la eventual ocurrencia de precipitaciones importantes, la recuperación de las reservas hídricas requeriría más de una temporada favorable.
Durante el seminario se recordó que el evento de El Niño de 2015, pese a generar lluvias significativas, no fue suficiente para recuperar completamente los embalses después de varios años de sequía. La recuperación hídrica depende de una sucesión de temporadas con precipitaciones relevantes y no de un solo invierno.
Superficie agrícola refleja los efectos de la escasez
El monitoreo de uso de suelo agrícola presentado por PROMMRA muestra que la Región de Coquimbo mantiene actualmente 42.278 hectáreas cultivadas, una cifra inferior al promedio histórico regional.
La provincia del Elqui concentra aproximadamente 12.849 hectáreas, equivalentes al 30,4% de la superficie cultivada regional. En comparación con la temporada anterior, la superficie agrícola provincial disminuyó cerca de un 2,9%.
Coquimbo, Vicuña y La Serena son las comunas con mayor superficie cultivada de la provincia. Sin embargo, las tres registraron reducciones respecto de la temporada 2024-2025, reflejando el efecto sostenido de la escasez hídrica sobre la actividad productiva del territorio.

Proyecciones sujetas al comportamiento de las lluvias
Las estimaciones de caudal para la temporada 2026-2027 presentan una amplia diferencia entre los escenarios pesimistas, moderados y optimistas.
Para la cuenca del Elqui, las proyecciones dependen principalmente de las precipitaciones que efectivamente se registren durante julio, agosto y septiembre, además de la evolución de fenómenos como El Niño y otros moduladores atmosféricos que pueden fortalecer o limitar su influencia.
Los escenarios más prudentes proyectan aportes moderados para los ríos y embalses de la cuenca, mientras que los escenarios optimistas requieren montos de precipitación considerablemente superiores. Esta amplitud confirma que todavía es temprano para determinar cómo finalizará la temporada.
Monitoreo y gestión coordinada de la cuenca
Los antecedentes presentados muestran que el invierno 2026 permanece abierto y que todavía podrían registrarse eventos capaces de mejorar parcialmente la situación hídrica. Sin embargo, el déficit acumulado, el bajo nivel de los embalses y la disminución de la superficie agrícola obligan a mantener una mirada prudente.
Desde la JVRE se continuará monitoreando la evolución de las precipitaciones, la cobertura nival, los caudales y el almacenamiento de los embalses, entregando información oportuna a las comunidades de aguas y usuarios de la cuenca.
La planificación, el uso eficiente del recurso y la coordinación entre organizaciones, autoridades, agricultores y comunidades seguirán siendo fundamentales para enfrentar un escenario hídrico que continúa siendo complejo para el valle del Elqui.
