Agua, alimentos y ecosistemas: el valor estratégico del río Elqui para la Región de Coquimbo

En una región marcada por la sequía, hablar de agua es hablar también de alimentos, empleo rural, biodiversidad y futuro. En la cuenca del río Elqui, cada litro que circula por el río y sus sistemas de distribución cumple una función clave para la vida de las comunidades, la producción agrícola y el equilibrio de ecosistemas urbanos y rurales.

Desde la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes, se releva la importancia de comprender el recurso hídrico desde una mirada integrada. El agua no solo llega a los predios agrícolas: también llega a las ferias, a los hogares, a la economía local y a la mesa de miles de familias.

El agua del río Elqui también produce alimentos

La Región de Coquimbo mantiene un rol relevante en la producción hortícola nacional. Según cifras de superficie sembrada del año 2024, la región destaca en cultivos esenciales para la alimentación diaria, como la lechuga, zanahoria, poroto verde, choclo y apio.

La lechuga aparece como la hortaliza más representativa de la región, con 1.997 hectáreas sembradas, sobre un total nacional de 7.485 hectáreas. Esto equivale al 26,7% de la superficie nacional, convirtiéndo se en uno de los principales ejemplos de cómo el agua disponible se transforma directamente en alimentos.

Le sigue la zanahoria, con 767 hectáreas en Coquimbo, equivalentes al 22,5% de la superficie nacional. En tercer lugar se ubica el poroto verde, con 708 hectáreas regionales, lo que representa un 23,8% del total país.

En conjunto, la lechuga, la zanahoria y el poroto verde concentran 3.473 hectáreas, cerca del 37% de toda la superficie hortícola regional, estimada en 9.405 hectáreas.

Producción hortícola y seguridad alimentaria

Estos datos permiten comprender que el riego agrícola no es solo una actividad productiva. Es una condición básica para sostener parte importante de la oferta alimentaria del país.

En un contexto de sequía prolongada, donde la superficie agrícola regional ha enfrentado una disminución significativa, la administración eficiente y coordinada del agua adquiere un valor estratégico para la seguridad alimentaria, el empleo rural y la permanencia de las comunidades agrícolas.

La gestión del agua en el río Elqui, por lo tanto, no puede observarse únicamente desde el punto de vista de la distribución del recurso. Su impacto se extiende hacia la economía local, la disponibilidad de alimentos frescos y la vida cotidiana de las personas.

El agua también sostiene ecosistemas

La importancia del agua distribuida por sistemas de riego también se expresa en otros ámbitos del territorio. Un estudio liderado por el investigador del Centro Científico CEAZA, Dr. Jaime Cuevas, reveló que cerca del 84% del agua que alimenta al humedal El Culebrón, principal humedal urbano de la Región de Coquimbo, proviene del Canal Bellavista.

Esta infraestructura fue construida originalmente para abastecer predios agrícolas en el sector de Pan de Azúcar. Sin embargo, parte del caudal infiltrado en los suelos aflora posteriormente hacia la quebrada El Culebrón, contribuyendo a mantener la laguna y el ecosistema asociado.

Este caso muestra que una obra creada con fines agrícolas también puede generar una externalidad positiva para el territorio, cumpliendo hoy una función ambiental, urbana y climática para la comuna de Coquimbo.

El desafío de modernizar sin perder la mirada territorial

La relación entre riego agrícola y ecosistemas plantea un desafío relevante. En un escenario de escasez hídrica, los procesos de modernización, impermeabilización o entubamiento de canales pueden ser necesarios para mejorar la eficiencia en el uso del agua.

Sin embargo, estas decisiones también deben considerar sus posibles efectos territoriales y ecosistémicos. El caso del humedal El Culebrón demuestra que la eficiencia hídrica debe avanzar junto con una evaluación técnica amplia, que incorpore no solo criterios productivos, sino también ambientales y sociales.

Cifras clave

El agua también son alimentos

Riego, producción hortícola y ecosistemas muestran el valor estratégico del río Elqui para la Región de Coquimbo.

26,7%
de la lechuga nacional

La Región de Coquimbo concentra más de un cuarto de la superficie sembrada de lechuga del país.

37%
de la superficie hortícola regional

Lechuga, zanahoria y poroto verde reúnen cerca del 37% de toda la superficie hortícola de Coquimbo.

68,9%
de la superficie nacional de apio

Coquimbo tiene una participación especialmente relevante en este cultivo a nivel país.

84%
del agua del humedal El Culebrón

Provendría del Canal Bellavista, mostrando el vínculo entre infraestructura de riego y ecosistemas urbanos.

3.473 ha
en tres cultivos estratégicos

Lechuga, zanahoria y poroto verde forman una base relevante para la producción de alimentos frescos.

13 mil ha
bajo presión por sequía

La superficie agrícola regional habría podido retroceder en torno a esta cifra en contexto de escasez hídrica.

El río Elqui no solo riega campos: sostiene alimentos, comunidades, biodiversidad y futuro.

Gestión integrada del agua en una región en sequía

La realidad agrícola y ambiental de la Región de Coquimbo confirma que el agua cumple múltiples funciones al mismo tiempo. Permite producir alimentos, sostener economías locales, abastecer comunidades, conservar ecosistemas y enfrentar los efectos del cambio climático.

Por eso, desde la perspectiva de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, la gestión hídrica debe avanzar con una mirada integrada, técnica y territorial. La eficiencia, la seguridad hídrica, la producción de alimentos y la protección ambiental deben ser parte de una misma conversación.

En una cuenca sometida a una sequía permanente, cada decisión sobre el agua tiene consecuencias que van mucho más allá del punto donde se mide o se entrega el recurso. El agua que circula por el río Elqui y sus canales no solo riega campos: también sostiene alimentos, comunidades, biodiversidad y futuro para la Región de Coquimbo.

 

*Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas