Informe Planetario 2025: La Tierra cruza nuevos límites y el agua se convierte en el principal indicador de crisis

El más reciente informe científico “Planetary Health Check 2025”, elaborado por el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) junto a la red internacional Planetary Boundaries Science, entregó una evaluación preocupante: siete de los nueve límites planetarios que mantienen estable la vida en la Tierra han sido sobrepasados.

Entre ellos, por primera vez, la frontera oceánica y la del agua dulce fueron oficialmente clasificadas como transgredidas.

El agua como signo vital del planeta

El estudio compara el estado actual de la Tierra con un “examen de sangre” que mide sus funciones esenciales.
En ese diagnóstico, el agua —en ríos, suelos y océanos— aparece como un signo vital en crisis.

Según los científicos, más del 20% de la superficie terrestre presenta alteraciones significativas en caudales y humedad del suelo, el doble del umbral considerado seguro. Estas alteraciones son producto del cambio climático, la expansión agrícola y la sobreexplotación hídrica, procesos que también afectan a las cuencas semiáridas de Chile, como el Elqui, Limarí y Choapa

El informe advierte que los sistemas de agua dulce están perdiendo su capacidad de autorregulación, aumentando el riesgo de sequías prolongadas, inundaciones extremas y pérdida de resiliencia de los ecosistemas.

Océanos en riesgo: la frontera azul se cruza por primera vez

Por primera vez desde que existen mediciones globales, el informe confirma que la frontera planetaria del océano ha sido oficialmente sobrepasada.
La acidificación oceánica, causada por la absorción de CO₂, alcanzó un valor promedio de 2,84 Ωarag, por debajo del umbral de seguridad de 2,86 Ωarag.

Esto significa que los mares —que concentran el 99% del agua habitable del planeta— están perdiendo su capacidad de sostener vida y regular el clima. Los efectos ya son visibles en ecosistemas costeros y polares, donde se registra daño en moluscos, corales y especies calcáreas, pilares de las cadenas alimentarias marinas

 

Tierra, agua y sociedad: un sistema interconectado

El informe subraya que los procesos planetarios no operan de forma aislada.
El cambio climático, la pérdida de bosques, la degradación de suelos y la contaminación del agua se retroalimentan entre sí, amplificando los impactos.
Por ejemplo, la deforestación reduce la capacidad de los ecosistemas para retener humedad y regular lluvias, mientras la contaminación por nutrientes y plásticos acelera la degradación de ríos y mares

Relevancia para la cuenca del Elqui

Para los usuarios y comunidades del Río Elqui, estos resultados globales refuerzan una advertencia local:
El equilibrio hídrico del valle está cada vez más presionado por la disminución de aportes naturales, el uso intensivo del recurso y la variabilidad climática.
Las conclusiones del informe respaldan la necesidad de reforzar la gestión integrada del agua, proteger los ecosistemas de recarga y fortalecer la cooperación entre usuarios para mantener la seguridad hídrica de la cuenca.

Un llamado a la acción

Aunque el diagnóstico es alarmante, los científicos destacan que la Tierra mantiene una resiliencia extraordinaria que aún permite revertir el deterioro.
Pero advierten: esa ventana se está cerrando rápidamente.
El agua —como eje del sistema planetario y de la vida humana— debe estar en el centro de las decisiones.

“Sin agua no hay vida. Sin un ciclo hídrico sano, no hay futuro estable para la civilización”, concluye el informe.

Fuente: Planetary Boundaries Science (PBScience). 2025. “Planetary Health Check 2025”. Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK), Alemania.
Descarga el informe completo: planetaryhealthcheck.org