Luego de semanas de planificación, mediciones y mucho trabajo, el Laboratorio de Prospección, Monitoreo y Modelación de Recursos Agrícolas y Ambientales, Prommra, de la Universidad de La Serena, entregó el resultado de los estudios de batimetría en los embalses Puclaro y Laguna.

A través de los años, los afluentes han arrastrado gran cantidad de sedimento, el cual se ha acumulado en el fondo de los embalses de la JVRE, por lo que ya no tienen la misma capacidad de acumulación que cuando comenzaron a operar. A través de este estudio, el equipo de Prommra entregó una medición de las profundidades de estos embalses, permitiendo determinar la capacidad real de los embalses hoy en día y cuánta agua está acumulada actualmente.

Los mapas batimétricos se realizan con los datos que arroja un sonar, que emite una onda de sonido hacia el fondo. La cantidad de tiempo que tarda el sonido en ir a través del agua, rebotar en el fondo y volver, informa al equipo de la profundidad real.

La batimetría determinó que en el caso del embalse Puclaro, el volumen disponible a utilizar y la curva de llenado es muy similar a la actual, lo cual indica que los niveles de sedimentación sólo han variado 0,37% de la capacidad embalsada en sus veinte años de funcionamiento. Para el embalse La Laguna se determinó una diferencia un poco mayor, aunque tampoco significativa, registrando una diferencia de 1,6% para una cota de 3.147 metros sobre el nivel del mar.

Así se concluye que la capacidad del embalse Puclaro es de 208.353.509 m3, mientras que La Laguna puede acumular 39.246.650 m3. En total, los embalses de la JVRE están en condiciones de contener casi 250 millones de metros cúbicos de agua, reservas muy valiosas para enfrentar los duros efectos de la sequía que llegó para quedarse a la Región de Coquimbo.