Este cierre de compuertas se realiza todos los años, con el propósito de aumentar el agua embalsada y contar con una mayor cantidad de agua disponible para la próxima temporada en las tres secciones del Río Elqui.

El pasado 19 de marzo, el embalse La Laguna cerró su entrega de agua, quedando al pie de la obra el caudal de las filtraciones y el aporte de vertientes para alimentar el tramo inicial del río.

Hoy, los aportes de los ríos La Laguna, El Toro, Incaguaz, Turbio, Cochiguaz y Claro son los que están sosteniendo el sistema, más lo que hasta este momento ha aportado el embalse Puclaro aguas abajo, que es del orden de los 5 m3/s.

Para realizar el cierre, se analiza previamente el comportamiento de los aportes de los ríos en la cuenca y se toma en consideración que el mayor consumo o demanda de la parte alta del valle ha disminuido y seguirá disminuyendo en los próximos meses, lo que permitirá seguir ajustando y mejorando nuestra proyección de aguas embalsadas.

A la fecha, el embalse Puclaro almacena 142 millones de metros cúbicos y el embalse La Laguna poco menos de 35 millones. Nuestro personal se encuentra totalmente operativo tanto en los embalses como el río, en la distribución del agua y en las mediciones que nos corresponden, incluidas las mediciones climáticas que apoyan nuestro accionar.

La Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes sigue trabajando para que el asegurar la eficiencia en el uso del agua y que todos reciban el agua que les corresponde, de acuerdo con el desmarque de la temporada.